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El placer de hacer café

January 21, 2016 - Posted in Aplicaciones , Servicios Web Posted by:

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Si estás ocupado y no puedes leer, dale play.

Mi fascinación con el café empezó cuando era niño. Mi mamá dice que un día le llamó la atención ver tazas de café sucias y me preguntó si era yo el que estaba tomando café, su mayor inquietud era de dónde sacaba el agua caliente así que le conté: agarro una taza de la cocina, voy al baño, abro el agua caliente del lavamanos, lleno mi taza y luego ya le echo el café y el azúcar.

Toda mi vida he tomado café porque en mi casa siempre han toman café, durante toda mi niñez y mi adolescencia combiné el café con azúcar, a veces más a veces menos, a veces con leche, pero nunca tomé café solo (negro). Pasamos del café soluble mexicano al café soluble americano y después a las cafeteras americanas. Recuerdo los botes de café Folgers, los filtros y hacer el café así en cafetera americana. En muchas ocasiones era parte fundamental del desayuno una taza de café y un sandwich o un pan con mantequilla y mermelada.

Todo cambió con mi exnovia

En su casa hacer café era un ritual que solo podía estar en manos de ella o de su mamá. Esto era clave para que el café supiera bueno. Ellos compraban café en grano y tenían un molino de aspas para molerlo. Seguían usando una cafetera americana como en mi casa, pero la gran diferencia es que molían el café justo antes de colarlo.

El ritual empezaba desde que abrían la alacena, tomaban la bolsa del café y la abrían. Parecería un acto cualquiera, si no pues ¿cómo iban a sacar el café?, pero para ellos ese paso inicial era parte del ritual porque al abrir la bolsa, toda la cocina se inundaba de ese aroma a café como si estuviera recién tostado. Después lo molían y el olor iba aumentado hasta que el café terminaba de colarse y se servía. Recuerdo que el sabor que yo expresaba de esas tazas de café era que el café sabía a petróleo pero era en realidad lo que más me sorprendía era la textura que tenía y lo fuerte que sabía por el tipo de tostado.

Después de tomarlo en muchas ocasiones, fui adoptando este ritual hasta que una vez me dejaron prepararlo a mi, seguí los pasos uno a uno y recuerdo a mi ex suegro decir que el café había salido muy malo.

Nuevo ritual en mi casa

Llevé este ritual a mi casa y poco a poco fuimos adoptando esta manera de tomar café, probamos cafés con distintos tipos de tostado y de diferentes regiones, cada quien tenía una medida distinta, unos le poníamos más café y otros menos café.

Mi papá hasta la fecha es el responsable de preparar café por la mañana, y más que una responsabilidad el preparar café termina por convertirse en un placer.

Adopción de otros métodos

Viviendo en Madrid recuerdo que una mañana siguiente después de haber ido al supermercado, me levanté y emocionado fui a abrir una pequeña cafetera americana que me había comprado, saqué mis filtros, y empecé a preparar café. No iba a gastar en un moledor de café porque era estudiante y no podía darme esos lujos, así que decidí que así sería la forma en la que iba a tomar café mientras viviera ahí. Fred, uno de mis roomies un día me invitó a salir con sus amigos, tomé mi guitarra y empezamos a caminar, cuando conocí a sus amigos, uno de ellos se sorprendió mucho de que me llevara mi guitarra porque el también tocaba, así que nos hicimos buenos amigos y en ese momento nos pusi mos de acuerdo para tocar juntos próximamente y la siguiente vez que nos vimos me invitó un café.

Fernando, sacó una Moka Pot, un frasco de café, llenó de café el depósito, lo puso en la estufa y me sirvió directamente de la moka pot a un vaso de vidrio. Mientras platicábamos habían muchas cosas que llamaban mi atención:

– ¿Qué ese traste metálico?
– ¿Porqué le pone tanto café para tan poquita agua?
– ¿Qué?, ¿en un vaso de vidrio?
– Este café sabe mucho más fuerte que cualquier otro café que he probado en mi vida.

Como extranjero, adopté un estado de experimentación. Yo estaba viviendo en un lugar diferente, yo era el invitado y cualquier regla que yo había tenido, la dejé en mi ciudad para poder conocer, compartir y seguir las reglas y costumbres de personas que vivían en otros países.

En la universidad, el café que servían era café espresso y cuando les pedía un café americano, los baristas me decían que eso que estaba tomando era agua sucia con café.

Empecé por comprarme una Moka Pot, y aprendí a usarla por imitación de lo que hacían mis roomies o los roomies de mis amigos, sobre todo los roomies de Denisse e Ivette que eran italianos quienes tenían como regla que bajo ninguna circunstancia la moka pot debía de lavarse. Es decir, preparaban una y otra vez café con la moka pot “sucia”.

Los años pasaron y para hacer café seguí usando grano recién molido en cafetera americana o en la Moka Pot hasta que mi esposa me regaló una máquina semiautomática de espresso en mi cumpleaños.

Pasé casi 2 años intentando lograr un buen espresso en la Saeko, es sorprendente las variaciones en el resultado que puedes tener debido a todos los factores que implican tener un buen espresso: frescura del grano, tostado, molido, presión y cantidad del agua en relación con la cantidad de café y temperatura. Pasé años aprendiendo a usar el vaporizador debido a los factores que también tienen que ver con el resultado: tipo de leche, temperatura de la leche, textura de la leche que buscas. Pasé de usar el portafiltro con presurizador a usar un portafiltro completamente manual que requería de un tamper, así que agregué a las variables, la presión con la que “tampeas” el café. En paralelo, conocí otros métodos por otros amigos, como el dripper, o el chemex, y con ello el ritual que está detrás de cada uno de ellos. Aprendí que una de las herramientas fundamentales para hacer café es la báscula, que te permite conocer de manera precisa el peso de los ingredientes y de este modo poder controlar lo más que se pueda las variables para lograr un buen café.

La experiencia de hacer café se ha convertido en un placer desde entonces, hacer café no es solo preparar una infusión de granos, si no que el ritual inicia desde que preparamos las herramientas que vamos a usar, abrimos el café, lo molemos, etc. La estimulación de todos los sentidos es lo que le pone un ingrediente muy especial al café que es la emoción.

Durante toda mi exploración y durante ese proceso que fui conociendo diferentes métodos revisé muchos blogs y muchos videos en YouTube para poder saber la manera correcta en la que debía de utilizar o no las herramientas según el método que yo estaba probando y me topé con diferentes variaciones entre diferentes baristas, hay quienes usan más café en relación al agua, hay quienes usan menos café en relación a la misma cantidad de agua y al final lo que terminas por aprender es que tu tienes que conocer realmente el tipo de grano que estás utilizando y tu tienes que encontrar la proporción adecuada según tus gustos, sin embargo, siempre hay una base por la que puedes empezar y esta base la encontré en diferentes aplicaciones.

Apps para hacer café

Para los usuario de apple estás son las 3 de aplicaciones que encontré que se me hicieron muy curadas:

KoHi

Una aplicación que te guía paso a paso con métodos manuales, moka pot, dripper, aeropress, chemex, desde las cantidades que debes de usar y con un timer para poder medir el tiempo que deber haber de acuerdo al método. Cuesta $45 pesos pero en realidad es un precio muy bajo para todo el tiempo que ahorra en ver videos, hacer comparativos, etc.

Intelligentsia Coffee

Una aplicación gratuita que te guía de igual manera con diferentes métodos y con medición de tiempo, pero además te ofrece información distinta sobre tipos de café, granos, regiones, etc. y tiene una tienda en línea en donde pues comprar café.

Spro

Una aplicación muy bonita para aquellos que tienen máquinas de espresso y desean experimentar con bebidas usando el espresso como base. Tiene un costo de $29 pesos pero de igual forma, te ahorran bastante tiempo de investigación.

Para usuarios de Android

Baristame

Una aplicación muy sencilla que te permite entender la proporción de café con diferentes ingredientes para preparación de bebidas y cuenta también con un timer para guiarte paso a paso con la elaboración de café con diferentes métodos.

Coffee Nerd

Una aplicación un poco más técnica y con menos diseño, también gratuita y muy útil para quienes quieren conocer de manera más precisa la utilización de ingredientes.

Brew my coffee

Una aplicación que te guía paso a paso con métodos manuales que incluye la opción de seleccionar que tan fuerte quieres que sepa el café de modo que puedes customizar tu taza perfecta.

¿Conoces otra aplicación?, ¿se me pasó algo? ponlo en los comentarios o mándame un tweet :D

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